Ringo es un mastín de gran tamaño, que fue abandonado en Corte Concepción.
Durante un tiempo, una familia del pueblo lo acogió, le dio de comer y lo cuidó, demostrando que la empatía puede cambiarlo todo.
Gracias a ellos, pudimos hacernos cargo de Ringo y comenzar su camino hacia una nueva vida.
Tras prepararlo y asegurarnos de que estaba listo, apareció su oportunidad: Marilyn y Kasper, una familia holandesa que vive en el norte de Italia. Desde el primer momento supimos que eran la familia idónea para él.
Su compromiso fue tan grande que viajaron más de 1.000 km hasta Barcelona para recoger a Ringo del transporte de mascotas.
Hoy, Ringo está feliz, adaptado y disfrutando del hogar que tanto merecía. Y su familia no puede estar más enamorada de él
Porque cada adopción no solo salva una vida… también llena otra de amor.
