AYLA, fue recogida errante por una carretera muy transitada por coches. Sus posibilidades de supervivencia eran nulas. Pero por fortuna cayó en nuestras manos. Su adoptante Isabel y su hijo vinieron a recogerla desde Córdoba, dicen que están encantados con ella. Es un trastito como todos los cachorros pero tan cariñosa que tiene a toda la familia enamorada.
